Ante el incremento de casos relacionados con la falsificación de documentos oficiales, el Gobierno Municipal de Juárez ha iniciado una campaña de concientización para alertar a la ciudadanía sobre la gravedad de este delito y las consecuencias legales que conlleva.
Óscar Murillo, director de Gobierno, informó en conferencia de prensa que se han detectado casos de falsificación de cartas de identidad, de residencia y de origen, lo cual representa una violación al Código Penal Federal y al Código Penal del Estado de Chihuahua.
“Falsificar cualquier tipo de documento emitido por una autoridad constituye un delito que puede ser sancionado desde una multa hasta con prisión”, señaló Murillo. Asimismo, exhortó a la población a no dejarse engañar por personas que ofrecen este tipo de documentos a través de redes sociales o medios informales.
El funcionario explicó que los únicos lugares autorizados para emitir cartas de identidad, residencia o de origen son las oficinas ubicadas en la planta baja de la Unidad Administrativa ‘Lic. Benito Juárez’ (presidencia municipal), así como la Coordinación de Atención Ciudadana del Suroriente, en avenida Del Valle, colonia Zaragoza.
Para realizar el trámite de la carta de identidad, se requiere acudir de manera presencial con acta de nacimiento, CURP actualizada y dos testigos con identificación oficial vigente.
En el caso de la carta de residencia, es indispensable presentar credencial de elector vigente con domicilio en Juárez y al menos seis meses de residencia comprobada.
La carta de origen, destinada principalmente a trámites migratorios, solo puede ser gestionada por una persona autorizada mediante poder notarial, dado que el solicitante se encuentra en el extranjero. Esta persona deberá presentar dos fotografías tamaño pasaporte, el domicilio actual del solicitante, su identificación vigente y acudir acompañada de un testigo.
Murillo indicó que recientemente se detectaron tres casos de documentos apócrifos, lo que derivó en la remisión de los implicados a la Fiscalía. Se trató de dos cartas de identidad falsas y una de residencia.
“El uso de documentos falsos es un delito tanto para quien los falsifica como para quien los utiliza”, advirtió. Las penas van de cuatro a ocho años de prisión, además de sanciones económicas que oscilan entre 100 y 500 UMAS (Unidad de Medida y Actualización).
Finalmente, el director hizo un llamado a la ciudadanía para acudir únicamente a las instancias oficiales y no poner en riesgo su libertad al recurrir a medios irregulares.
